El viernes pasado, a las tres de la mañana compuse la canción más bonita que he hecho en mi vida. No será la octava maravilla en la historia musical del país ni en su complejidad técnica, pero si es muy honesta y linda, algo chulo sin pretensiones.
Si tuviera que definir la canción de alguna manera, diría que es lo más cercano a un soundtrack de mi libro Cursiagridulce o de este blog de Rinostalgias. La escucho una y otra vez y me pasa lo mismo que cuando leo mis confesiones en este blog o veo mis dibujos personales en mi libreta: siento mis tripas vibrar. Por algo Oscar Wilde decía que “El arte de la música es el que más cercano se haya de las lágrimas y los recuerdos”.
Me vale madres que digan que toy grande para empezar a hacer música, la voy a hacer y con todo el corazón. Lo importante es que una catarsis sonora ya existe, y que espero pronto la podamos compartir más en forma.
Hoy es sábado, hoy toco con Mi Reyna.
Hoy, salpicados por un fresco vino rosado, nos revolcaremos al son de tonadas cursiagridulces y melodías rinostálgicas.
Amén.

Escrito por rinostalgia