
La Biblia dice que tiene diez mandamientos, yo digo que yo tengo los míos. Estos son, copy-pasteados, pirateados, modificados, tuniados, personalizados, tropicalizados y sazonados al gusto del chef de estas rinostalgias.
1. Amaras a Dios como a ti mismo y como al prójimo (entiéndase como prójimo los próximos árboles, animalitos, ecosistemas y demás galaxias). Ante todo un sano autoestima extendido al cosmos. Semos uno y naiden lo puede negar.
2. No te quejaras gratuitamente, harás algo al respecto. Creerás en la autogestión por sobre todas las instituciones. Podrás darle el beneficio de la duda a algunas instituciones que demuestren estar haciendo su chamba, hay pocas, pero existen.
3. Santificaras la vida vía la felicidad, la realización personal, el apapacho chihuahueño, la paz interior, las comidas domingueras familiares, la ayuda al otro y la creencia del bien común.
4. Honraras a tus genes y las capacidades que estos te heredaron, para bien o para mal es con lo que se nace y de ahí se tiene que partir. Aprovéchalo, asúmelo, explótalo y capitalízalo para que te lleve a donde quieras llegar.
5. No mataras la posibilidad, no creerás en los imposible. “No puedo” es una única palabra que no se puede. Creerás en el optimista “querer es poder”. En esta vida hay que ser muy querendón y optimista.
6. No levantaras ni glorificafrás miedos, porque ya hay mucho que hay que pasarse por alto.
7. Santificaras la realización personal: trabajaras cuanto y tanto como puedas y quieras, siempre bajo el combustible de la pasión, el reto creativo o las ganas de entender y curiosear.
8. Crearas cosas, en papel, cinta magnética, pixeles o lo que sea. Para tratar de entenderte y entender a los demás y si se puede, ayudarnos a entendernos entre todos.
9. Compartirás: creerás en la horizontalidad y el libre intercambio de información e individuos. Solo así se puede mejorar esta ciudad, este país y el todo que nos rodea.
10. No fomentarás la mediocridad ni el agua tibia: no escucharas mala música, ni te quitaras la bendita hambre con cualquier cosa impura o no sabrosa. Caminaras más y pedalearás más de lo que andarás en coche. El planeta y tu salud te lo agradecerán.
El onceavo mandamiento es comodín, un bonus track que cada quien lo puede ajustar a sus necesidades personales.
Amén.