De sol a sol

huertas

Hoy salí a correr con mi cuñao Manuel. Por la carretera donde no había humanos, ni cerdos, ni virus mortales. Vimos el amanecer y me recosté después en el pasto a estirarme. Húmedo, fresco. Disfruté el peculiar silencio de una ciudad que se encuentra a las afueras de Morelia: Tres Marías.

Recordé la calidad de vida que se tiene en provincia, no la que se recuerda un fin de semana o cuando salgo a trabajar a otro estado por unos días. Eso que solo se entiende cuando tu reloj interno se empata con el ritmo local, sin prisas, sin tráfico, sin stress. Esa que hace mucho no experimentaba y que me hace sentirme en paz.

Respirar viendo al horizonte, sin pensar en muertes, en crisis, en la mierda que se puede respirar en las grandes urbes. Surge un intento en mi mente de querer acomodar las jerarquías, me sugiere salirme de la gran ciudad, otra voz más práctica me recuerda que hacemos muchas cosas que están haciendo bien a más gente…o por lo menos eso me hace creer.

Mi amiga Daniela Schmidt tenía esta semana una linda frase en su facebook, decía: “No es ninguna señal de buena salud, estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. Dice que la dijo Krishnamurti.

Yo digo que vaya que son sabías sus palabras, y me quedo pensando en ellas mientras veo el sol caer en mi preciosa Morelia. Soñaré con ellas, sin duda hay que digerirlas para pasar del pensamiento a la acción.

Amén.

Una respuesta a De sol a sol

  1. Dixie dice:

    ojalá hubiera antivirales efectivos para la ignorancia…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: