Tres cantinas en Fresnillo

diciembre 31, 2009

El festejar año nuevo con mi nueva familia, esa que hereda uno con la pareja, me ha traído a conocer otras latitudes del país, me ha ayudado a descubrir más caras de ese México real, el de adeveras, el polvoroso, grotesco, grasoso, chillante, lleno de olores, descuidado, vibrante y algo peligroso, ese México que tanto me gusta.

En el peculiar pueblo de Fresnillo, Zacatecas, donde la arquitectura adquiere un protagonismo que refleja el dudoso gusto de los nuevos ricos vinculadas al lavado de dinero o a las remesas que envían los exiliados en Gringolandia, he conocido tres  cantinas muy peculiares que reseño a continuación:

La Casa Verde
Fundada en 1944 y atendida por un Juanito que no se dedica a la política, se ufana de haberle vendido tequilas a José Alfredo Jiménez y Lola Beltrán. Saturada de fotos, dibujos y pinturas en las paredes, los parroquianos la consideran el mejor museo de arte zacatecano, y en ese mismo tono, por supuesto sin exagerar, un asesor del presidente municipal la denomina “el ombligo del mundo”. Cabe mencionar que dicho asesor terminó unas horas después dormido sobre la mesa y posteriormente sacado en hombros por la puerta principal, definitivamente exageró, por lo menos con la bebida.

En esta cantina venden uno de los tragos más bizarros que he probado, se llama “Conejo”, es una combinación de whisky con rompope y un toque de agua mineral. No se a quien se le ocurrió tan sacrílega combinación, pero al igual que la peculiar arquitectura fresnillense, se agradece tan desbordante libertad y mal gusto. Y hablando de la insistencia por liberar el espíritu, en este bar se acostumbran servir olivas (aceitunas) con hielo y chile, “porque así saben mejor” – dicen.

Una de las fotos que coronan la rocola, retrata a un equipo de futbol integrado por puro bigotón, norteños uniformados con camisetas que muestran por completo la bandera de Inglaterra impresa en el pecho, “Los Rebel’s” dicen que se llama el equipo y pese a que ha obtenido menos triunfos que el equipo estatal de basquet, su “look” tan mestizo me hizo sonreír.

Bar el Trebol
Este bar ha dejado mella en mi memoria, por su penetrante olor a orines y su famoso caldo de rata -solo servido los lunes-. Su clientela es de pocas pulgas, tienen toda la pinta de matones y narcos, pero se rumora que respetan a los visitantes, por si las moscas y por sugerencia de mi acompañante, finjo ser argentino. Estoy nervioso y eso que no me asusto al primer hervor.

Las paredes ostentan, junto al precio de las cagüamas, a chicas desnudas, güerotas despampanantes, de esas que seguro promete el país vecino a la mitad de zacatecanos que se van a buscar oportunidades por allá. Se dice que el 50% de la población estatal, un millón, esta buscando su sueño americano en los Estados Unidos. ¿En que momento perdimos de vista que el sueño americano se puede y debe buscar en todo el Continente Americano?

Fui a este bar acompañado de mi nuevo primo Pancho, fuimos a buscar el famoso caldo de rata porque aparte de sonar a un platillo exótico que uno tiene que probar, los beneficios sonaban sorprendentes: “sientes mucha paz y tranquilidad…un bienestar indescriptible, como cuando la dopamina y la cerotonina deambulan en tu cerebro”.

Siempre he dicho que mi única regla dentro de la cocina es “mientras más exótico, mejor”. Cuando vi la parte superior del tronco de un roedor en mi plato pozolero, en una cantina con olor a orines y escuchando canciones norteñas a todo lo que daba, no-lo-podría-creer. De hecho me costó trabajo comenzar a masticar al ratón, tuve que seguir los pasos de mi primo, y así finalmente compartimos el corazón y las viseras para cerrar el festín.

El Cuerno de Oro
Dicen que este local existe y tiene este nombre porque el dueño se encontró un cuerno de oro en ese lugar. Tiene los vampiros más famosos del pueblo, y mientras los degustaba me quedé pensando en que resume mucho de la naturaleza de nuestra gastronomía, contiene chiles, salsas, verduras, frutas, tequila en generosas proporciones, jugos y cerveza. Así, todo de sopetón, todo en un vaso generoso de a litro y pa’ llevar.

Las cantinas, como todos los mexicanos sabemos, originalmente tenían prohibido el acceso a las mujeres y los uniformados. El cuerno de oro resolvió dicho paradigma inaugurando un segundo piso amparado bajó el término de “Lady’s bar”. ¡Ole!

En fin, estas son algunas experiencias etílicas zacatecanas, valdría también la pena reseñar la vinculada a los nombres de las taquerias, he encontrado varias con nombres muy raros: “El mil ovejas”, tacos de cabeza “El pescador”, tacos grandes “Los envenenados” y hasta una pizerría que se llama “El Taquito”.

Yo digo que la libertad en los pueblos, gracias a Dios, se respira MUY diferente que en las grandes urbes. Que así siga y nos podamos alimentar nuestro espíritu de ambas ubres.

Amén.

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Feliz navidat

diciembre 25, 2009

Y si, ha sido un gran año, lleno de nuevas experiencias, la gran mayoría muy buenas. Varios logros profesionales, grandes bendiciones familiares y hasta una novia nueva a la cual adoro.

También en este ciclo casi se me va la vida con todo y un pedazo de intestino, pero sigo aquí, con una nueva cicatriz disfrutando del todo, con todo y con todos.

Y no me cansó de dar gracias, por todo, por tanto, por siempre. Ha sido un gran año, pero aún así, el que viene seguro es de 10.

Manuela, mi sobrina de un año y tres meses, cada que le gusta algo dice un simple, tajante y contundente: “¡Más!”.

Yo para cerrar este ciclo digo eso, MÁS, de todo lo bueno, MÁS para todos. MÁS.

Amén.


Yes / Si

diciembre 11, 2009

Y si, ella es algo MUY especial.
Tiene la gran habilidad de sorprenderme con su mundo, ese que se desborda con su mirada y me contagia con una sonrisa.

De las mujeres con las que he salido, ninguna besa como ella.
Con las que he compartido mi vida, nunca he sentido tanta afinidad creativa. Todo parece indicar que algo muy bonito esta empezando.

Y ahora, sin amarraduras al cuello, sin piezas que me sobren en la panza, me siento listo para empezar una linda historia de esas que no les basta un libro, un video, o una canción, sino de las que se imprimen en el corazón y dan pa’ más.

Si es, es. Si no era, pues ya es; y si será, pues eso solo el tiempo y nosotros lo diremos, lo que si es “que lo que no fue no será” decía José José, y esto: requete-es.

Me se afortunado y feliz. Hoy cumplimos una semana de estar juntos. Digo si, venga lo bueno, con todo y pa’lante, siempre.

Amén.


Memorias de hospital

diciembre 3, 2009

I
¿Cual es la molestia?
Cuando respiro siento una punzante saudade a la altura del cogote. Eso y unas enormes ganas de llorar, sin saber si es de felicidad o de tristeza…o de las dos.

¿Alguna enfermedad que padezca?
Optimismo crónico e inexplicable, y quizá una necedad hereditaria.

¿Es usted alérgico a algo?
A la indiferencia, la estupidez y a la palabra “no puedo”.

¿Adicciones?
A la belleza, el gozó, e involuntariamente a la dependencia de personajes inestables emocionalmente.

Mmmmmm…mi diagnóstico es que usted padece del bien conocido y recurrente “mal de amores”: Enamoramientos instantáneos con constantes recaídas, reflejado en la zona abdominal inferior derecha. Probablemente cristalizado en un recuerdo anquilosado que habría que extirpar.

Hagámoslo…

II
Se encontraba a mi izquierda una viejita muy viejita, me recordaba a mi abuela Simona por sus trenzas de indita, su vestido de mercado y sus calcetas de lana hasta las rodillas. De fondo había lamentos, llantos y quejidos, como bien se debe de ambientar cualquier sala de urgencias que se ufane de serlo.

Entraba y salía un camillero, o enfermero, o voluntario, cuyo entusiasmo me recordó la respuesta de Kevin Spacey a uno de sus seguidores en Twitter: “I’m an actor/not celebrity. People who do jobs like medical, military & police are more important. Deserve support above anyone”.

El estar a lado de los caídos y sentirme el menos jodido, era un consuelo muy culero, válido, pero egoista. La salud es un deseo que nace individualmente aunque después se expanda. Recordé el deseo de mi abuelita hipocondriaca: “Porque no estudias pa’doctor? Así me puedes checar más seguido”. En esas situaciones uno se cuestiona todo: porqué no estudié para doctor, porque me desvelé tanto trabajando una noche antes, porqué comí y bebí en exceso de nuevo, porqué se tapó el apéndice, porqué pensé que todo podía funcionar, porqué no estas aquí, porqué llevo cinco horas esperando en urgencias, etc.

La doctora me tocó la panza, “un examen de tacto” dijo, “mientras no use guantes de latex todo bien” pensé. Después de sobar, tocar, frotar, mover y sangolotearme el área abdominal, sentenció una frase de manera contundente: “Panza que rebota, se ganó su rajadota”.

“¿Hace cuanto que no comes?, tienes que entrar a quirófano” me dijo. Le expliqué que la enfermera del anterior hospital, el segundo del día, me dijo que podía comer, así que me había empacado una sabrosa y tradicional alegría. Le dije que era pequeña y que seguramente ya había hecho digestión.

“De ninguna manera, no puedes entrar sin diez horas de ayuno, te vamos a entubar y si vomitas te podrías ahogar, ¿Te imaginas morir ahogado de una alegría?”.

Sonreí.

III
Hace muchos años, en un vuelo de MX a LA, vi a una chica con una camiseta que traía impreso la siguiente frase: “If you wanna feel better, let go…”

Y si, es así, dejar ir, un pedazo de mí, de tí, del todo que no fue y con todo y lo que pudo ser, dejar ir anhelos, dejar ir las prisas, dejar ir lo que no mas esta de paso, dejar ir lo que no sabemos siquiera como funciona. Cerrar los ojos y descansar.

Amén