Los agüelitos

La vejez no me asusta, todo lo contrario, se me antoja, me asombra ver que hay una edad, donde al igual que la infancia, cualquier acción cotidiana representa un reto y puede ser un gran logro: subir una escalera, tomar un salero, recordar algo, etc. No recuerdo a mis abuelos, se fueron muy pronto, a mis agüelitas si, fueron encantadoras.

Mis papas cada año tienen más canas y yo cada día los quiero más. Llevan poco de ser abuelos, pero les ha sentado bien, sonríen de una manera muy especial, de esa peculiar forma que solo la sabiduría de la vejez te permite. Llegar a viejo es un lujo, y saberlo disfrutar es una doble bendición. Hace poco, nos leyeron en la cocina a los hijos un texto que escribieron para la próxima reunión familiar, cito un fragmento, dice así:

“Hace tiempo, una niña-joven integrante de nuestra familia nos preguntó ¿Qué se siente ser viejo? La interrogante nos sorprendió mucho ya que Eugenia y yo no nos  considerábamos viejos.

Después de reflexionar descubrimos y concluimos que hacernos viejos es un regalo, pues aunque algunas veces nos desesperamos al ver nuestras arrugas, los ojos con ojeras, los pasos más lentos y a menudo sorprendernos cuando nos vemos en el espejo, no nos preocupamos por eso hace algún tiempo.

Con esta experiencia, confirmamos que no cambiaremos a nuestra amada familia, ni a nuestros sorprendentes amigos, ni nuestra maravillosa vida. Nos hemos convertido cada uno en nuestro propio amigo. No nos regañamos por no hacer la cama o por comer una galleta extra, ni por darnos cuenta que estamos en nuestro derecho de ser un poco desordenados, extravagantes, tener el tiempo suficiente para reflexionar sobre nuestro papel de padres y abuelos y, hasta disfrutar oler las flores. Hemos sido afortunados para ver a muchos familiares y amigos partir antes de haber disfrutado la libertad que se tiene por hacerse viejo.

Con frecuencia nos hemos preguntado, a quién le interesa si escogemos leer o ver la televisión hasta las cuatro de la mañana y después dormir hasta quien sabe que hora. Tenemos la oportunidad de bailar al ritmo de esos maravillosos 50’ y 60’s, y si después deseamos llorar por algún recuerdo, lo haremos sin limite alguno. Caminaremos por la playa a pesar de la mirada de los más jóvenes, algunas de admiración y otras de compasión, aunque ellos no se han dado cuenta que también se harán viejos, si tienen suerte.

Se que algunas veces somos olvidadizos pero nos acordamos de las cosas importantes. A través de los años nuestros corazones han sufrido por la perdida de alguien querido, por el dolor de un niño o por ver a una mascota morir. Pero el sufrimiento es lo que nos da la fuerza, lo que nos hace crecer. Un corazón que no se ha roto, es estéril y nunca sabrá lo que es la felicidad de ser imperfecto.

Hoy nos sentimos orgullosos por haber vivido lo suficiente para que nuestros cabellos se vuelvan grises y por tratar de conservar la sonrisa de nuestra juventud, antes de que surjan surcos más profundos en nuestra cara. Cuando se envejece es más fácil ser positivos. Te preocupa menos lo que los demás puedan pensar y decir.

Pero para no desviarnos de la pregunta de que se siente ser viejo, con sinceridad podemos decirles que nos gusta ser viejos porque esto nos ha dado libertad. Nos gusta la persona en que nos hemos convertido. No vamos a vivir siempre, pero mientras estemos aquí, no perderemos el tiempo en lamentarlos por lo que pudo ser o preocuparnos de lo que será. Estamos contentos por que suponemos y creemos haber cumplido con nuestros hijos y hoy con nuestra única nieta, Manuela.

Intentamos amar sencillamente, generosamente, hablar amablemente con toda nuestra gran familia y el resto se lo dejamos a Dios.

Los invitamos a procurar disfrutar nuestros años de vida y dejarnos de preocupar por haber perdido el tesoro de la juventud. Sonriamos todas las mañanas porque Dios se despierta antes que nosotros para colgar el sol y poder verlo desde nuestras ventanas, junto con todos los que nos rodean”.

Me gusta la manera en que mis viejos están llegando a esta dorada edad, con la frente en alto y con los pies en la tierra, dando gracias al creador por todo lo que les dio y sigue dando. Yo digo que espero poder llegar algún día a ser un abuelo tan feliz, generoso y amoroso como mis padres.

Amén.

pd. La foto es del Sr. Mister México (categoría 80 años), compañero de gymnasio y vecino de la Colonia Roma.

3 respuestas a Los agüelitos

  1. Qué placer tener la fortuna de leer la carta de tus papás, pregúntales si quieren adoptar a una fan bloggera de tus letras y que sueña con sentirse así con esa plenitud. Fíjate que el otro día entrevistaron a Diana Bracho en ese programa de Cristina Pacheco del 11 y es que la señora se ve bien y le preguntó su secreto: Dijo que no estaba en contra de las cirujías y que si le fuera necesario lo haría, pero el remedio infalible es quererse como uno es, dice que su marido le dice todos los días lo linda que se ve y con eso no la hace falta nada. Gracias por compartirnos tus expericencias, un abrazote!°

  2. ___M. dice:

    Creo que es una bendición tener una familia unida, amorosa, auténtica, leal; es un privilegio tener unos padres como los tuyos, como los míos, como muchos que escriben su propia historia, así como lo han hecho tus padres.

    Una enseñanza para nosotros resulta leer las experiencias que a través de los años han acumulado tus padres como pareja, además del legado que significa para ustedes como hijos y nietos.

    Conservar, preservar y transmitir esta clase de valores es muy importante para que como jóvenes consideremos la perseverancia al querer formar una familia con bases sólidas y no darnos por vencidos a las primeras de cambio.

    Es maravilloso el tiempo y sobre todo el amor que los mantiene unidos como esposos y mucho más los lazos que se han ido creando poco a poco entre “dos perfectos desconocidos” que un día decidieron formar una familia, mis padres tienen de conocerse 50 años y 46 años de casados, es verdad que el tiempo, la experiencia y la sabiduría los hace enseñarnos a ver la vida de manera sencilla, pero con la importancia que la misma conlleva, los hace valorar las cosas que realmente son trascendentes y nos enseñan a hacerlo también.

    Comparto contigo el amor que se puede leer en su carta y que al transmitirlo así, hace que el corazón se sienta pleno y que se puede traducir en la tarea o encomienda que tenemos muchos de lograr una familia así, lograr que el paso de los años nos haga en la sencillez de lo cotidiano unos padres, abuelos, esposos con valores por transmitir y muchas cartas por escribir.

    Tenemos muchas cosas que aprender, sin duda hoy ha sido un día de esos para mí, creo que la belleza es la que encuentras en seres humanos así, la que se encuentra en el SER…HUMANO

    De antemano agradezco la atención de tu tiempo al leer esto, no sin antes darte las gracias por conocerte como artista, como maestro (alguna vez fui tu alumna) y sobre todo como ser humano, en éste caso como hijo.

    Muchas gracias y muchas bendiciones para ti y tu familia

    “La belleza del rostro es frágil, es una flor pasajera, pero la belleza del alma es firme y segura.”
    Moliere

  3. cuaresmen dice:

    CHINGONA FOTO, entré aqui buscando la chamarra de Pedro Infante, y zas, que sale la foto de un tipazo en cueros delante de cortes de sastre, y que al parecer es mexicano. me voy a volver a meter al gimnasio nomas de verlo !!!!

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