El efecto Catafixia

1. La Catafixia

Es probable que todos los mexicano conozcan a Javier López “Chabelo”, personalidad del mundo del espectáculo televisivo, famoso por hacer durante décadas un programa de concursos para niños. Millones de infantes a lo largo de medio siglo madrugamos los domingos para ver: “En familia con Chabelo”. El show tenía una estructura tradicional: una serie de pruebas donde, por un lado, se iban eliminando a los concursantes que perdían, y por el otro, se iban premiando a los ganadores, la complejidad de los retos iba en ascendente hasta llegar al momento culmen de todas las pruebas: La Catafixia, el instante decisivo donde después de pasar muchas retos y haber ganado muchos dulces y juguetes podías apostarlo todo por una sorpresa desconocida. A veces afortunada, pero la mayoría de los casos menor a lo que se había ganado con el esfuerzo a lo largo de todo el programa.

Cuando tenía siete u ochos años fuimos con mis primos y mi padre al mentado show, no era fácil conseguir acceso, había que pasar horas esperando en la calle a las afueras de los foros, pero si mal no recuerdo mi padre tenía un medio hermano que trabajaba en Televisa y él nos facilitó las entradas. Entró la familia en banda y al azar nos seleccionaron a mi y a otro primo para concursar, después de ganar un par de batallas, fui derrotado en la penúltima prueba, en la que tenías que ir acumulando llantas y caminar con ellas. No llegué a participar de la Catafixia, pero me hice acreedor a una dotación de botanas Barcel (con todo y su ardilla de peluche), y un preciado “carro deslizador Avalancha“.

Hace dos años tuve la oportunidad de entrevistar a Chabelo para mi programa de radio en su versión televisiva (que por cierto hasta la fecha no ha visto la luz), por supuesto le pregunté por la Catafixia, quería saber específicamente de donde había sacado ese término. Me contó que era una palabra en marciano, el idioma que él acostumbraba hablar con el Loco Valdés y sus hermanos (Tin Tan y Ron Damón).

Forzó su voz  durante los 30 minutos que duró la entrevista para alcanzar su famoso tono infantil, y al corte me contó con una voz grave de cuando lo atropellaron afuera de sus oficinas en San Angel.

2. El efecto

El amor en pareja es un misterio que se cocina con ingredientes y reglas de su época, por supuesto se sazona con un par de factores impredecibles y tangentes heredadas desde en los genes hasta en las tradiciones. Se acostumbra a servir caliente, y lamentablemente cada vez más en contextos desechables y porciones individuales (pese a que se cocina entre dos). En estos complejos tiempos de crisis endémicas en las distintas esferas de la humanidad, resulta todo un reto entender dicho milagro.

Somos una generación sobrestimulada a la que le da pavor el compromiso, o peor aun, probablemente ya no lo entiende ni le interesa, buscamos el “todo” personalizado pero de manera unidireccional, y eso si, con actualizaciones periódicas y sin costo alguno. El costo de la hiperconectividad es grande y no solo en dólares, estar disponible en todos lados es no estar del todo en donde se está. Las múltiples opciones nos simplifican el acto de conocer, pero no promueven la profundidad en dicho conocimiento. Conocer a otros en abstracto y en masa es más fácil que conocer al otro en lo singular y en persona. Tendemos historias en paralelo y simultáneas, porque podemos y cosechamos expectativas cumplidas en diferentes porcentajes en latitudes alternas. La ubicuidad es una ventaja siempre y cuando no se pierda el rumbo o la intención. Múltiples ecuaciones y retos se presentan al YO de  esta generación que surfea vertiginosamente el tsunami informativo de la red en búsqueda de un TU.

Redes sociales con efímeras e inestables historias, tan volátiles como hermosas, breves como un twitt, y prácticas como un “Like”. Escoger a “la flor más bella del ejido” ante un catálogo de cientos de flores, locales o de importación, representa aprovechar estadísticas favorables para conocer el género, pero improbables para una construcción emocional de largo aliento. Dice mi amiga Emma que el deseo no es monógamo, y bajo esa óptica seguro tampoco es heterosexual, y es ahí donde entran los gustos, preferencias, los límites y las decisiones personales. El deseo es un motor, más no la finalidad. Motor que consume motor, tiene fecha de caducidad…por lo menos bajo los esquemas energéticos de nuestra época.

3. El efecto Catafixia

En este terreno de la especulación bloguera, donde todos descubrimos el hilo negro nuestro de cada día, trato de entender lo que siento y sacudirme lo que pienso. Quizá el amor es tan difícil y divertido como hablar marciano, e igual de improbable que ser atropellado, pero vale la pena apostar no por la sorpresa al final del concurso, si no por hacer del concurso toda una sorpresa.

Seguiré buscando el click de la complicidad, resolver la ecuación, agradeciendo las olas que me revuelquen por enseñarme a buscar el aire. Esta noche volteo a la luna y le aúllo el mismo mantra que mis antepasados. Seguro algún eco ha de responder, si no es de ida, a la vuelta, en algunas mareas, seguro celebramos.

Amén.

2 respuestas a El efecto Catafixia

  1. Andrea dice:

    @el_llanos Esta muy interesante…. Creo q hoy mas q nunca mi forma de verlo se resume en “back to basics” (sin que sea un dogma claro esta) pues al final y al principio todos necesitamos lo mismo en cuanto a amor se refiere no crees? Solo que no solemos ser honestos al cien por ciento o hay tantas opciones para relacionarse ahora y nos creemos tan creativos que nos perdemos de la esencia… De los puntos en donde todos encontramos esa conexión!
    Muchas veces también, en esta época de individualismo nos olvidamos del otro, que al igual que tu es altamente frágil y vulnerable.
    O no? Creo que si nos cuidáramos mas unos a otros no perderíamos tanto tiempo protegiéndonos o creando mecanismos de defensa… Y toda esa energía la podríamos invertir en profundizar mas en el “encuentro” real con ese otro que tenemos delante…
    Creo q por allí va….

  2. samuel dice:

    Creo que la verdad debe permanecer oculta….una vez que se le encuentra no es posible comunicarla…… una verdad se caracteriza porque no existe otra que la supere….. y es eterna … por siempre válida….. sin error posible

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