Tradiciones, hábitos, rituales, obsesiones y manías

Acciones. Algunas las repetimos de manera mecánica y otras las hacemos más conscientes, unas se aprenden al hacer y otras suceden cíclicamente, algunas son significativas o trascendentes y otras son automáticas e instintivas, algunas se disfrutan y otras incomodan o aburren. Positivas o negativas, a según el contexto y el criterio, las prefiero congruentes y constructivas. Saber operar cada una en el modo correcto es quizá un punto de partida para una madures que se encamine hacia la felicidad y cierta paz. A continuación una lista de acciones que me gusta repetir cotidianamente y/o cíclicamente:

– Cuando compro algo, lo que sea, trato de apoyar a la industria nacional, por eso tardo horas en el super, en lo que revisas de donde viene y con que esta hecho. Es lo que Chava Flores llamaba “las razones de buena vecindad”: acciones locales de apoyo a los vecinos en pro del bien comunitario.

– Los jugos de frutas que consumo en la mañana los sazono con reiki, así como los correos-e importantes, al apretar el botón de envío digo: Vaya con Dios. Es tan abstracta la internet como mi noción de Dios.

– Todos los días felicito a los conozco que cumplen años, tengo la convicción de que es una bendición cumplir años y que las fanfarrias saben más mientras más las escuchas.

– A veces tengo que encimar el dedo chiquito del pie sobre su dedo más cercano para poder dormir, esto lo hago desde niño, por lo cual lo puedo ya hacer en automático.

– Por formación e influencia familiar me persino en la carretera y cuando va a despegar un avión, por supuesto aplaudo al aterrizar. Dentro de esta señal de la cruz, me encanta cuando me dan la bendición mi ama, o mi sobrina Manuela. Y al igual que las marchantas, cuando me pagan me persino con los billetes.

– Soy freelancero desde hace muchos años, trabajo sin un sueldo fijo y para quien me contrate. Así que cada que cobró algo invito a comer o a cenar a mis seres queridos. Hay que compartir la caza con la raza.

– Por educación y profesionalismo contesto todos los correos que me mandan: si, gracias; no, gracias. Básico.

– Para aprovechar el tiempo, optimizo tiempo y espacio, duermo a cuatro pasos de mi oficina y corro literalmente entre actividades o hago dos cosas simultáneamente, como usar la elíptica y leer libros.

– Jamás pongo la lana por encima de una amistad. La lana va y viene, los amigos más vale que se queden.

– No uso popotes, y trato de usar la menor cantidad de servilletas. Me da pánico pensar todo lo que se necesitó para que eso exista y la poca vida funcional que va a tener antes de convertirse en basura.

– No fumo, soporto respirar la ciudad de México, creo que de todos los vicios es el que más se ha desgraciado, la gente fuma basura, ni tabaco real ni otras plantas milenarias, fuman por status, por ocio y por no se qué.

– Si hay algo que me parece desagradable, trato de entenderlo, de verlo sin prejuicios, si me sigue incomodando trato de evitarlo.

– Me encanta conectar gente, veo necesidades mutuas y personajes afines y vinculo. Es una detallito que creo hace a todos profesionalmente más felices y al país progresar.

– Trato de evitar lo más que se pueda los pochismos, me gusta el spanglish de la gente que vive en la frontera, me parece triste como el del resto del país usa el ingles para sentirse a la moda o globales.

– Cuando viajo, ya sea antes o después, me gusta ir a los tacos del Borrego Viudo, me despiden o me dan una bienvenida de antología.

Recientemente tomé un taller de Ayurveda con mi amiga Alejandra Echeverría, para como la entiendo esta consiste en desintoxicarte mejorando tus hábitos de higiene y ajustando tus hábitos alimenticios, me he sentido sorprendente maravilloso en estos días. “Y como es arriba, es abajo” estoy seguro que en mi vida diaria puedo mejorar muchos si cambio otros hábitos en mi proceder. Mi apa esta escribiendo sus memorias, en ellas dice que mi abuelo Juventino Llanos le decía diariamente: “¿Que hiciste hoy para tener nuevos amigos, que hiciste hoy para ser menos malo que ayer?”. Yo digo que pese a que no conocí a mi abuelo, he de seguir sus consejos, con el pequeño ajuste en el peso de la culpa. Diariamente me he de preguntar “¿Que he hecho hoy para ser más bueno que ayer? Hoy por la noche mientras ponga el altar de muertos con mis vecinos en la Romita, me habré de responder.

Amén.

Una respuesta a Tradiciones, hábitos, rituales, obsesiones y manías

  1. Adriana dice:

    Uno se siente menos solo al leer personas que transmiten lo que tu escribes.

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