Maneifesto disolutivo

Enero 2, 2010

Ante la contundente realidad que atraviesa nuestro maravillante país y para empezar un año de 10, exigimos -más no proponemos-, el modelo de la escuela de arquitectura de Fresnillo, como un arma adredosa en el exitoso camino para la disolución del machismo fascista y el chisme de pueblo.

Los que cascan el conceptos deben de amachinarse con la prole, apechugando las exigentes exigencias exigidas por las circustancias de la globalización y el mundo-e.

La proponencia en concreto te maneja lo que son los siguientes puntos:

1. Defender ante todo el paroxismo colectivo, por encima del individual e institucional. Compartir y copiar no es robar.

2. Dejar de lado lo apantallativo y ejercer la concentrancia en lo meramente medular, sin reborujar estilos ni importarlos de naiden.

3. Silogismo tropical: Es sabido bien mucho y desdenantes que “todo lo naco es chido”, por lo tanto “todo lo chido ps’ es naco” mas sin embrago, no todo lo narco esta chido.

4. Sin descartar a Descartes, descartamos la petulencia intelecto-retentiva.

5. Neologismos y post-cantinflismos a favor del léxico de cantina. Larga vida a la picardía mexicana de adevis.

6. Viva la bastardización de estilos y el copi+peisteo: el huichol norteño, la cumbia lunática y rebajada, el punketón, la pirecua electrónica, el bugalón huasteco y el perreo agogo, entre tantas otras.

7. Cualquier punto omitido en el presente menyfiesto queda a escrutiño de los adyecentes.

Por una vida harto feliz y llena de creatividat.

Amén.


Tres cantinas en Fresnillo

Diciembre 31, 2009

El festejar año nuevo con mi nueva familia, esa que hereda uno con la pareja, me ha traído a conocer otras latitudes del país, me ha ayudado a descubrir más caras de ese México real, el de adeveras, el polvoroso, grotesco, grasoso, chillante, lleno de olores, descuidado, vibrante y algo peligroso, ese México que tanto me gusta.

En el peculiar pueblo de Fresnillo, Zacatecas, donde la arquitectura adquiere un protagonismo que refleja el dudoso gusto de los nuevos ricos vinculadas al lavado de dinero o a las remesas que envían los exiliados en Gringolandia, he conocido tres  cantinas muy peculiares que reseño a continuación:

La Casa Verde
Fundada en 1944 y atendida por un Juanito que no se dedica a la política, se ufana de haberle vendido tequilas a José Alfredo Jiménez y Lola Beltrán. Saturada de fotos, dibujos y pinturas en las paredes, los parroquianos la consideran el mejor museo de arte zacatecano, y en ese mismo tono, por supuesto sin exagerar, un asesor del presidente municipal la denomina “el ombligo del mundo”. Cabe mencionar que dicho asesor terminó unas horas después dormido sobre la mesa y posteriormente sacado en hombros por la puerta principal, definitivamente exageró, por lo menos con la bebida.

En esta cantina venden uno de los tragos más bizarros que he probado, se llama “Conejo”, es una combinación de whisky con rompope y un toque de agua mineral. No se a quien se le ocurrió tan sacrílega combinación, pero al igual que la peculiar arquitectura fresnillense, se agradece tan desbordante libertad y mal gusto. Y hablando de la insistencia por liberar el espíritu, en este bar se acostumbran servir olivas (aceitunas) con hielo y chile, “porque así saben mejor” – dicen.

Una de las fotos que coronan la rocola, retrata a un equipo de futbol integrado por puro bigotón, norteños uniformados con camisetas que muestran por completo la bandera de Inglaterra impresa en el pecho, “Los Rebel’s” dicen que se llama el equipo y pese a que ha obtenido menos triunfos que el equipo estatal de basquet, su “look” tan mestizo me hizo sonreír.

Bar el Trebol
Este bar ha dejado mella en mi memoria, por su penetrante olor a orines y su famoso caldo de rata -solo servido los lunes-. Su clientela es de pocas pulgas, tienen toda la pinta de matones y narcos, pero se rumora que respetan a los visitantes, por si las moscas y por sugerencia de mi acompañante, finjo ser argentino. Estoy nervioso y eso que no me asusto al primer hervor.

Las paredes ostentan, junto al precio de las cagüamas, a chicas desnudas, güerotas despampanantes, de esas que seguro promete el país vecino a la mitad de zacatecanos que se van a buscar oportunidades por allá. Se dice que el 50% de la población estatal, un millón, esta buscando su sueño americano en los Estados Unidos. ¿En que momento perdimos de vista que el sueño americano se puede y debe buscar en todo el Continente Americano?

Fui a este bar acompañado de mi nuevo primo Pancho, fuimos a buscar el famoso caldo de rata porque aparte de sonar a un platillo exótico que uno tiene que probar, los beneficios sonaban sorprendentes: “sientes mucha paz y tranquilidad…un bienestar indescriptible, como cuando la dopamina y la cerotonina deambulan en tu cerebro”.

Siempre he dicho que mi única regla dentro de la cocina es “mientras más exótico, mejor”. Cuando vi la parte superior del tronco de un roedor en mi plato pozolero, en una cantina con olor a orines y escuchando canciones norteñas a todo lo que daba, no-lo-podría-creer. De hecho me costó trabajo comenzar a masticar al ratón, tuve que seguir los pasos de mi primo, y así finalmente compartimos el corazón y las viseras para cerrar el festín.

El Cuerno de Oro
Dicen que este local existe y tiene este nombre porque el dueño se encontró un cuerno de oro en ese lugar. Tiene los vampiros más famosos del pueblo, y mientras los degustaba me quedé pensando en que resume mucho de la naturaleza de nuestra gastronomía, contiene chiles, salsas, verduras, frutas, tequila en generosas proporciones, jugos y cerveza. Así, todo de sopetón, todo en un vaso generoso de a litro y pa’ llevar.

Las cantinas, como todos los mexicanos sabemos, originalmente tenían prohibido el acceso a las mujeres y los uniformados. El cuerno de oro resolvió dicho paradigma inaugurando un segundo piso amparado bajó el término de “Lady’s bar”. ¡Ole!

En fin, estas son algunas experiencias etílicas zacatecanas, valdría también la pena reseñar la vinculada a los nombres de las taquerias, he encontrado varias con nombres muy raros: “El mil ovejas”, tacos de cabeza “El pescador”, tacos grandes “Los envenenados” y hasta una pizerría que se llama “El Taquito”.

Yo digo que la libertad en los pueblos, gracias a Dios, se respira MUY diferente que en las grandes urbes. Que así siga y nos podamos alimentar nuestro espíritu de ambas ubres.

Amén.


Feliz navidat

Diciembre 25, 2009

Y si, ha sido un gran año, lleno de nuevas experiencias, la gran mayoría muy buenas. Varios logros profesionales, grandes bendiciones familiares y hasta una novia nueva a la cual adoro.

También en este ciclo casi se me va la vida con todo y un pedazo de intestino, pero sigo aquí, con una nueva cicatriz disfrutando del todo, con todo y con todos.

Y no me cansó de dar gracias, por todo, por tanto, por siempre. Ha sido un gran año, pero aún así, el que viene seguro es de 10.

Manuela, mi sobrina de un año y tres meses, cada que le gusta algo dice un simple, tajante y contundente: “¡Más!”.

Yo para cerrar este ciclo digo eso, MÁS, de todo lo bueno, MÁS para todos. MÁS.

Amén.


Yes / Si

Diciembre 11, 2009

Y si, ella es algo MUY especial.
Tiene la gran habilidad de sorprenderme con su mundo, ese que se desborda con su mirada y me contagia con una sonrisa.

De las mujeres con las que he salido, ninguna besa como ella.
Con las que he compartido mi vida, nunca he sentido tanta afinidad creativa. Todo parece indicar que algo muy bonito esta empezando.

Y ahora, sin amarraduras al cuello, sin piezas que me sobren en la panza, me siento listo para empezar una linda historia de esas que no les basta un libro, un video, o una canción, sino de las que se imprimen en el corazón y dan pa’ más.

Si es, es. Si no era, pues ya es; y si será, pues eso solo el tiempo y nosotros lo diremos, lo que si es “que lo que no fue no será” decía José José, y esto: requete-es.

Me se afortunado y feliz. Hoy cumplimos una semana de estar juntos. Digo si, venga lo bueno, con todo y pa’lante, siempre.

Amén.


Memorias de hospital

Diciembre 3, 2009

I
¿Cual es la molestia?
Cuando respiro siento una punzante saudade a la altura del cogote. Eso y unas enormes ganas de llorar, sin saber si es de felicidad o de tristeza…o de las dos.

¿Alguna enfermedad que padezca?
Optimismo crónico e inexplicable, y quizá una necedad hereditaria.

¿Es usted alérgico a algo?
A la indiferencia, la estupidez y a la palabra “no puedo”.

¿Adicciones?
A la belleza, el gozó, e involuntariamente a la dependencia de personajes inestables emocionalmente.

Mmmmmm…mi diagnóstico es que usted padece del bien conocido y recurrente “mal de amores”: Enamoramientos instantáneos con constantes recaídas, reflejado en la zona abdominal inferior derecha. Probablemente cristalizado en un recuerdo anquilosado que habría que extirpar.

Hagámoslo…

II
Se encontraba a mi izquierda una viejita muy viejita, me recordaba a mi abuela Simona por sus trenzas de indita, su vestido de mercado y sus calcetas de lana hasta las rodillas. De fondo había lamentos, llantos y quejidos, como bien se debe de ambientar cualquier sala de urgencias que se ufane de serlo.

Entraba y salía un camillero, o enfermero, o voluntario, cuyo entusiasmo me recordó la respuesta de Kevin Spacey a uno de sus seguidores en Twitter: “I’m an actor/not celebrity. People who do jobs like medical, military & police are more important. Deserve support above anyone”.

El estar a lado de los caídos y sentirme el menos jodido, era un consuelo muy culero, válido, pero egoista. La salud es un deseo que nace individualmente aunque después se expanda. Recordé el deseo de mi abuelita hipocondriaca: “Porque no estudias pa’doctor? Así me puedes checar más seguido”. En esas situaciones uno se cuestiona todo: porqué no estudié para doctor, porque me desvelé tanto trabajando una noche antes, porqué comí y bebí en exceso de nuevo, porqué se tapó el apéndice, porqué pensé que todo podía funcionar, porqué no estas aquí, porqué llevo cinco horas esperando en urgencias, etc.

La doctora me tocó la panza, “un examen de tacto” dijo, “mientras no use guantes de latex todo bien” pensé. Después de sobar, tocar, frotar, mover y sangolotearme el área abdominal, sentenció una frase de manera contundente: “Panza que rebota, se ganó su rajadota”.

“¿Hace cuanto que no comes?, tienes que entrar a quirófano” me dijo. Le expliqué que la enfermera del anterior hospital, el segundo del día, me dijo que podía comer, así que me había empacado una sabrosa y tradicional alegría. Le dije que era pequeña y que seguramente ya había hecho digestión.

“De ninguna manera, no puedes entrar sin diez horas de ayuno, te vamos a entubar y si vomitas te podrías ahogar, ¿Te imaginas morir ahogado de una alegría?”.

Sonreí.

III
Hace muchos años, en un vuelo de MX a LA, vi a una chica con una camiseta que traía impreso la siguiente frase: “If you wanna feel better, let go…”

Y si, es así, dejar ir, un pedazo de mí, de tí, del todo que no fue y con todo y lo que pudo ser, dejar ir anhelos, dejar ir las prisas, dejar ir lo que no mas esta de paso, dejar ir lo que no sabemos siquiera como funciona. Cerrar los ojos y descansar.

Amén


Toronto

Noviembre 20, 2009

A Canadá vengo desde que tengo quince años. Tengo en Alberta a una adorada tía, varios primos y sobrinos. Siempre me pareció un hermoso lugar con sobrados espacios llenos de vegetación y fauna. De este país conozco pocas ciudades: Calgary, Edmonton, Banff, Montreal y ahora Toronto, y todas me ha tocado conocerlas con un frío encantador.

Vine hasta acá a participar en el Festival AluCine con una conferencia sobre Videoman y con una pieza que llamé “Punto suspensivo“, un coso que presenta en una animación hecha segundo a segundo todas las iphonografías que he tomado en casi tres años.

El ritmo laboral y las caricias del primer mundo me hacen saborear este rico paréntesis con sabor vacacional. Aunque ya estoy añorando la cotidianidad del ritmo hogareño, entre choping de fayuca y empape de contenidos videográficos pienso disfrutar de mis últimos días en esta rica estancia.

“Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad” decía Jules Renard sobre el arte de viajar. Yo no digo nada nuevo, cómodamente solo cito y me complazco en compartirme por acá.

Amén.


Alexandría > Cairo > Madrid > México > F Worth > Toronto

Noviembre 14, 2009

aeroportos

Llevo dos días entre aviones, salas de espera, aeropuertos, escalas fugaces, deseos reprimidos y comidas de amentiritas. Entre pasajeros con los que se convive sin compromisos, aeromozas que sonríen por compromiso y pilotos comprometidos con el arte de hacernos llegar al otro lado. Largas e insoportables filas que perpetúan el mismo ritual en todas las latitudes frente a los aparatos de rayos X por supuesto.

Son muchas horas sin lavarme los dientes, con la misma ropa, mal durmiendo donde se puede y como se debe. Leyendo, dibujando, escuchando música o tomando fotos, trabajando en el ordenador y actualizando mi parcela en el cyberespacio cuando hay internet a la mano.

Este traslado ha sido el más largo y cansado que he vivido, hay muchos pasos de una exposición arenosa en el medio oriente a otra entre la nieve de Norteamérica. Por supuesto no me quejo, lo celebro como cuando se corre un maratón y se empiezan a sentir los calambres en las piernas. Duelen, incomodan, pero valen la pena, se podría hasta decir, aunque suene masoquista, que se disfrutan.

Y entre tanto ajetreo todavía hay que trabajar. Contestar correos, armar las páginas de mis piezas, seguir conversaciones y mandar información precisa para mantener todos los proyectos a flote. Todo esto a la mitad de un vuelo entre una ciudad y otra, con pedazos de la que sigue, visado de la pasada y la pila a medio llenar.

Orson Welles decía que “Cuando se viaja en avión solamente existen dos clases de emociones: el aburrimiento y el terror”. Yo digo estar seguro de haber experimentado más en esta eterna odisea, pero ahorita estoy muy cansado como para poder enumerarlas.

Pero bueno, sigamos en movimiento, ya descansaremos en otra ocasión con esa sonrisa que regala la experiencia, y por supuesto en una locación más conocida.

Amén.


Nostalgias desde el Cairo

Noviembre 13, 2009
piramidess

Piramides en el Cairo

Desde un segundo piso, esplendorosas, erguidas a la mitad de la urbe, se ven las pirámides. No es la típica postal que le venden a uno, es mejor aún. Como toda la realidad, supera a sus representaciones.

A la mitad del atardecer, con lo doblemente glorioso que se puede percibir ese momento, me tomo el placer de pensar en ti, y si, lo confieso, con cierta nostalgia, pero de esa rica, de esa que se puede saborear.

Mi nueva cyber-amiga Magara me dijo ayer cosas que me parecieron bastante pertinente citar en este blog, ella dice lo siguiente: “La nostalgia me parece un sentimiento, un estado anchuroso y complejo. Abarca el pasado y el futuro. Uno anhela lo que ha sido o lo que podria ser o lo que sera: un encuentro esperado, acordado, por ejemplo. La nostalgia no se circunscribe al ambito del recuerdo, anima mas sentimientos que el deseo de restañar lo pasado. La nostalgia es poderoso estado del anima y mas, si es verdad que en nosotros aun queda algo del polvo de estrellas al que hemos de volver en algun momento, o no? A veces es como verse en un espejo de lo hermoso, de lo eterno; otras, es efimera imagen del recuerdo y otras inspiracion de la historia toda de la humanidad que no vivimos o no viviremos, en el encuentro con la prehistoria o los dias de un posible Blade Runner. La nostalgia genera ciencia ficcion y tambien desata pasiones. La nostalgia es estado poderoso que inunda la capacidad de crear ficcion, de enamorarse sin querer y de llorar sin mucho motivo aparente. Uno anda tonto cuando esta nostalgico. Un poco borracha, un poco soñando y desvelada, Es como una cruda suave y tierna…prolongada y que tambien duele pero dulcemente. Y en cierta forma uno quiere curarse y al mismo tiempo no bajarse nunca de esa nube. Soñar y anhelar, rondar lo vivido y avisorar nuevas rutas de lo mismo, algo asi. Como domir en el viento y dejar que la tormenta bañe la cubierta de su barco o sacuda la fragil textura de la espalda. Uno quiere andar al reves, mirandolo todo con los ojos cerrados y con la boca entreabierta, asi de extraño es el sentimiento nostalgioso, y es una pena que no se propague, se contagie y nos invada de una vez por todas y nos quedemos ensoñando tarde a tarde y noche a noche, sin temor, ni espera solo asi en la mirada mas plena del espiritu (algo bastante inutil, bastante pretencioso y que puede llegar a dar un asco horrendo).”

Yo digo, después de citar las ideas de mi amiga Magara, o mejor dicho, plagiarme sus sentimientos, que hay nostalgias que se viven en presente, pero solo se experimentan en el futuro cuando se ve al retrovisor. Viva la melcocha, aun mejor añejada.

Amén.


Siwa

Noviembre 7, 2009
siwas

Siwa

Los oasis, así como el resto del universo, no son como los dibujan en las caricaturas. Y no mas pa’ comprobarlo, viaje seis horas hacia el suereste de Alejandría en dirección a Libia. Llegue en un precioso amanecer, de un lado la luna flotando, regordeta, del otro el sol asomándose entre dunas.

Siwa es un pequeño pueblo de beduinos, bordado en medio de un oasis que se encuentra en un valle a la mitad de un desierto llamado “el mar de arena”. Salpicado de palmeras y rodeada de algunas lagunas saladas y ojos de agua, el contraste entre la vida y lo duro que suena el que exista en esas condiciones, hace que el todo se vuelve un manjar para los sentidos. ¿Será por eso que desierto y postre se dice igual en ingles?

Las visitas relámpago tienen que realizarse de entrada por salida, esto lo vuelve todo doblemente fugaz y emocionante. En ese tono empecé a descubrir y degustar la locación, con ese toque de adrenalina que la intriga le hace a uno la mañana más sabrosa.

El trazo vivencial comenzó con un punto claro pero contundente, subir a un montículo denominado “La montaña de la muerte” y desde ahí ver salir el sol. Tan simple y clásico como eso suena, claro que a doce mil kilómetros de casa y en medio de un oasis de adeveras, lo simple y lo clásico saben diferentes.

Cuando uno tiene problemas para entender las fronteras entre los viajes de negocios y los de placer, estas situaciones nos confunden más, no se sabe si se pasea, si se crea, si se planea lo que se hará después, o si sigue uno jugando al diagnóstico para entender el otro, no importa, todo va de la mano y se vuelve parte de una palabra clave y sencilla: vivir, vivir la experiencia...”con dos cucharadas de gocé estético y para llevar por favor”.

Después probé el desayuno más rico en mi vida, fue ahí, en un chulísimo hotel llamado Albabinshal. Nos dieron unos manjares locales, por supuesto orgánicos, como queso fresco, olivas, aceites, carne de camello, pan y mermeladas de higo y naranja. Te negro con menta fresca para cerrar. Cada vez estoy más seguro que la percepción de todo es una cuestión de contraste, y que mejor escenario para lucir los sagrados alimentos que construcciones hechas de arena y palma. ¡Experiencia colosal!

Ya caída la tarde me adentré en el desierto junto con otros acompañantes, en un jeep que uno contrata y que le da uno la paseada de su vida. Quería saber que se siente aventarse por las dunas en una sandboard (que es lo mismo que la snowboard, pero tropicalizada para la arena) y como era no ver más que arena, mucha, un chingo de arena. No tengo palabras, pero si videos, para describir como fue dicha vivencia. Si el paraíso existe, seguro tiene dunas en lugar de nubes.

Y ahí, en la cima de un gran montículo harto arenoso, esperamos el atardecer, para cerrar bien el ciclo de este periplo, vimos el sol meterse de un lado del hemisferio y del otro una luna llena sonreír a tope. Me sentí en paz y muy feliz.

Cada que tengo el privilegio de vivir algo así, le doy gracias a Dios como aprendí a darlas en un libro que leía en la prepa. Decía que había que darlas tres veces, una por cada plano espiritual: “Gracias, Gracias, Gracias”. Así dije desde ese punto en una duna donde no había ninguna sombra proyectándose.

Amén.


Preguntas sin respuesta:

Noviembre 1, 2009

alfabetos

¿En que parte de Alexandria se perdió Alejandro?
¿El camello es doble dromedario o el dromedario es medio camello?
¿Cuando todo esta bien, cuando empieza a estar mal?
¿Cuanto me quieres?
¿Que tanto es tantito?
¿De que color es la piel de Dios?
¿Dios es hermafrodita?
¿Hay vida despues de la muerte? O más importante aún ¿se podra tener sexo después de la muerte?, o todo acaba en un fade out.
¿Los animales tienen alma?, ¿De que tamaño?
Y la más famosa de todas: ¿Yo porqué?, cita de nuestro ex-presidente Vicente Fox.

Yo digo que aunque no tengan respuesta algunas preguntas, siempre vale la pena hacerlas, la imaginación se dispara a todo dar.

Amén